SANTO DOMINGO — Con el cierre del año 2025, la economía dominicana proyecta un panorama mixto para 2026, que combina expectativas de crecimiento sostenido con desafíos fiscales derivados del tamaño del presupuesto, las necesidades de financiamiento y la evolución de la deuda pública.
Las autoridades económicas y expertos coinciden en que el país sigue mostrando indicadores robustos en varios frentes, pero también enfrenta presiones que requerirán cuidado en la gestión de las finanzas públicas.
Un presupuesto más amplio para 2026
El Presupuesto General del Estado para el año 2026 fue aprobado recientemente con un monto total de RD$1,744,000 millones, cifra que representa aproximadamente el 20.1% del Producto Interno Bruto (PIB) dominicano. Este presupuesto será discutido formalmente en el Congreso Nacional como parte del proceso legislativo correspondiente.
Dentro de esta cifra se contempla un aumento en el gasto de capital respecto al presupuesto reformulado de 2025, con recursos destinados a sectores estratégicos como transporte, vivienda, agua potable y saneamiento. Asimismo, se proyecta que alrededor del 46% del gasto total se destine a servicios sociales, incluyendo educación, salud y seguridad social, consolidando así el enfoque en la inversión social.
Otras fuentes señalan que la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de presupuesto ascendente a RD$1.84 billones, lo que refleja diferencias en la forma de contabilizar ciertas partidas y estimaciones de ingresos, pero mantiene la tendencia de crecimiento en el nivel de gasto público.
Mayor endeudamiento para sostener el ejercicio fiscal
Como parte de la estrategia para financiar el presupuesto de 2026, el Senado de la República autorizó recientemente al Gobierno a contratar préstamos por más de RD$401,700 millones. Esta autorización de endeudamiento permitirá cubrir parte del déficit fiscal contemplado en el presupuesto, proporcionando liquidez para proyectos y obligaciones prioritarias del Estado.
Para comparar, en 2025 el Gobierno proyectó tomar RD$350,990 millones en préstamos para cubrir déficit y deudas dentro del marco presupuestario de ese año.
El incremento en la autorización de préstamos entre 2025 y 2026 refleja que, aunque la economía dominicana ha mantenido un crecimiento positivo, la diferencia entre ingresos y gastos obliga a recurrir a financiamiento externo e interno para sostener las operaciones del Estado.
Proyecciones de crecimiento y estabilidad macroeconómica
Las proyecciones oficiales y privadas para el crecimiento económico dominicano son moderadas pero favorables. Según datos de informes macroeconómicos, se espera que el PIB real crezca alrededor de 4.5% en 2026, después de estimaciones de crecimiento de alrededor del 3.5% en 2025. Esto ubica a República Dominicana por encima del promedio proyectado para la región de América Latina y el Caribe.
El entorno regional, según organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Mundial, indica que la región seguirá en un periodo de crecimiento moderado del orden del 2% en promedio entre 2025 y 2026, lo cual pone en perspectiva que la expansión económica dominicana se mantiene relativamente dinámica frente a sus pares.
Asimismo, instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectan un escenario global con crecimiento moderado hacia 2026, lo que incide en las condiciones externas que enfrenta la economía nacional.
Desafíos fiscales y atención al servicio de deuda
Un aspecto clave en la discusión económica para 2026 es el servicio de la deuda externa, que según economistas alcanzará niveles significativos en el próximo año. Para algunos analistas, este represente uno de los mayores retos fiscales, ya que puede presionar la liquidez del Gobierno, influir en la estabilidad cambiaria y exigir una coordinación eficaz entre las políticas fiscal y monetaria.
A pesar de ello, la República Dominicana mantiene una posición de deuda pública por debajo del promedio regional, con un índice de deuda respecto al PIB que se ha mantenido estable e incluso ha mostrado tendencias de reducción en los últimos trimestres, según información del Fondo Monetario Internacional (FMI).
De cara a 2026, la economía dominicana proyecta un crecimiento moderado y sostenido, acompañado de un presupuesto estatal más amplio y la necesidad de financiamiento adicional para cubrir déficit y obligaciones. El desafío para el nuevo año será combinar el impulso a inversiones sociales y productivas con una gestión prudente de la deuda y un equilibrio fiscal que mantenga la confianza de los agentes económicos en un contexto global todavía incierto.
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