José Antonio Kast, presidente electo de Chile.
El ultraderechista José Antonio Kast ganó este domingo las elecciones presidenciales de Chile con una amplia ventaja sobre la candidata de izquierda Jeannette Jara, según cifras preliminares del Servicio Electoral (Servel).
Con el 57.4 % de los votos escrutados, Kast se imponía por casi 20 puntos porcentuales, consolidando una victoria histórica. De acuerdo con los datos oficiales, el exdiputado ultracatólico, de 59 años, obtuvo el 58.61 % de los sufragios, frente al 41.39 % alcanzado por Jara, exministra del actual presidente Gabriel Boric, de 51 años.
El fundador del Partido Republicano logró triunfar en las 16 regiones del país, incluidos tradicionales bastiones de la izquierda como Valparaíso y la Región Metropolitana, además de arrasar en zonas mineras del norte y agrícolas del sur.
“Hace unos minutos recibimos la llamada de Jara”, confirmó Arturo Squella, presidente del Partido Republicano y mano derecha de Kast.
“Nos sentimos muy orgullosos del trabajo realizado y del enorme sacrificio que implica asumir la responsabilidad de enfrentar las crisis que atraviesa Chile”, agregó.
La victoria de Kast es la segunda más amplia desde el retorno a la democracia, solo superada por el triunfo de Michelle Bachelet en 2013, cuando venció por 24.3 puntos a Evelyn Matthei.
Kast, quien en el plebiscito de 1988 hizo campaña a favor de la continuidad del general Augusto Pinochet (1973-1990), se convierte en el primer pinochetista en llegar a La Moneda mediante elecciones democráticas. Hasta ahora, el único presidente de derecha electo tras el retorno democrático había sido Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022), quien votó en contra de la permanencia del dictador.
Padre de nueve hijos y ferviente católico, Kast recibirá la banda presidencial el 11 de marzo, de manos del actual mandatario Gabriel Boric, su rival en los comicios de 2021, en los que fue derrotado por amplio margen.
Desde 2006, el poder en Chile se ha alternado entre la izquierda y la derecha, sin que ningún presidente haya entregado el mando a un sucesor de su mismo signo político.
La campaña electoral estuvo marcada casi de forma monotemática por el aumento de la delincuencia y la migración irregular, pese a que Chile continúa siendo uno de los países más seguros de la región, con una tasa de 6 homicidios por cada 100,000 habitantes.
Con fuertes vínculos con otros líderes de la ultraderecha regional, Kast ha prometido expulsiones masivas de migrantes, tipificar la migración irregular como delito y construir cárceles de máxima seguridad con aislamiento total para cabecillas del narcotráfico.
En su tercer intento por alcanzar la presidencia, Kast deberá gobernar con un Congreso fragmentado: la derecha y la ultraderecha se quedan a dos diputados de la mayoría en la Cámara (76 de 155), mientras que en el Senado existe un empate con el bloque de izquierda.
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