Europa impulsa su autonomía estratégica en defensa ante un orden mundial más competitivo

Publicado el 28 de enero de 2026, 9:20

París / Bruselas — 28 de enero de 2026. Los principales líderes europeos han intensificado en las últimas horas el debate sobre la necesidad de fortalecer la autonomía estratégica de Europa en materia de defensa, en un contexto marcado por tensiones transatlánticas, desafíos geopolíticos y un mundo en transformación en lo relativo a seguridad global.

Las declaraciones más recientes provinieron de la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y de la jefa de la política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, quienes destacaron la urgencia de que los países europeos incrementen su capacidad de defensa conjunta para reducir la dependencia histórica de Estados Unidos y adaptarse a “nuevas realidades globales”. Según los líderes europeos, el orden mundial como se conocía está cambiando y, a juicio de Frederiksen, Europa debe reforzar sus defensas ahora para estar preparada ante un futuro incierto.

La discusión se produce en un momento en que la relación transatlántica, pilar de la seguridad europea desde la Segunda Guerra Mundial, ha enfrentado tensiones considerables. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sostuvo el lunes ante la Eurocámara que Europa no puede defenderse de forma independiente sin el apoyo militar de Estados Unidos, señalando que una defensa autónoma requeriría un gasto militar aproximado al 10 % del PIB y capacidades como disuasión nuclear, que hoy están fuera del alcance europeo.

Frente a este planteamiento, funcionarios de la UE y varios gobiernos nacionales han respondido con una visión más ambiciosa. Kallas, en un foro sobre defensa en Bruselas, afirmó que Europa “ya no es el centro de gravedad de Washington” y que este cambio es estructural, no temporal, por lo que se requiere una respuesta europea más sólida en materia de seguridad colectiva.

Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron calificó la reciente disputa sobre la soberanía de Groenlandia como una “llamada de atención estratégica” para toda Europa. En un encuentro en París con los primeros ministros de Dinamarca y de Groenlandia, Macron subrayó que los acontecimientos recientes han puesto de manifiesto la necesidad de afirmar la soberanía europea y de contribuir eficazmente a la seguridad en el Ártico y otros escenarios estratégicos.

El contexto de este debate incluye no solo la relación con Estados Unidos, sino también las preocupaciones por el papel de Rusia y China en la seguridad global, además del conflicto en Ucrania y otros focos de tensión internacional. Europa ha venido aumentando gradualmente la cooperación en defensa entre sus Estados miembros, pero la discusión actual marca un punto de inflexión, pues plantea reforzar capacidades militares propias, ampliar la producción de sistemas de armas y coordinar estrategias más allá de las estructuras tradicionales de la OTAN y de alianzas basadas en Estados Unidos.

Al mismo tiempo, líderes europeos han recalcado que esta búsqueda de autonomía no pretende alejarse de la alianza transatlántica, sino complementarla y equilibrarla, dotando a la Unión de una mayor capacidad de respuesta propia ante crisis y amenazas emergentes.

Los próximos meses serán clave para definir cómo se traducen estas expresiones políticas en medidas concretas de defensa, incluyendo posibles acuerdos para aumento del gasto militar, coordinación de fuerzas conjuntas y desarrollo de una infraestructura de seguridad verdaderamente integrada en el continente.

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios